Una forma adecuada de hacer frente a los problemas que se nos plantean cada día es realizar un autoanálisis de nuestros sentimientos más comunes y que por sí mismos nos pueden llevar a la ansiedad, enfado, depresión o agotamiento excesivo, culpabilidad y una excesivo sentimiento de derrota.

Una vez conocidos nuestros sentimientos, en la mayoría de los casos irracionales, intentaremos ver qué consecuencias nos depararán en nuestra conducta.

Lo primero y principal para poder razonar sobre estos sentimientos será conocer, o al menos intentarlo, los pensamientos que los han provocado.

No puede haber un sentimiento que no sea producto de un pensamiento o de una conducta. Por tanto deberemos analizar pensamiento o conducta para poder reestructurarlos y corregirlos con el fin de evitar seguir con esos sentimientos que nos hacen daño.

Nos deberemos preguntar dónde, cómo y cuándo experimentamos cualquiera de los sentimientos de ansiedad, enojo, depresión, culpabilidad o fracaso.

Una vez que conocemos qué tipo de sentimientos tenemos nos deberíamos preguntar:

  • ¿Afectan a mí relación con los demás?
  • ¿Me ayudan a conseguir mis metas o me llevan al fracaso?
  • ¿Ayudarán o perjudicarán a las personas que son importantes para mí?
  • ¿Me llevaran antes o después a tener problemas?
  • ¿Este sentimiento me ayudará a obtener lo máximo de lo que quiero o por el contrario me llevará al fracaso?

Estas son las preguntas vitales que siempre deberíamos hacernos cuando tenemos esos sentimientos de los que hemos hablado; si nuestra respuesta está de acuerdo a estos interrogantes lo más fácil y seguro es que estemos en un problema difícil, pero con solución posible.

Hay alguien que dice “cuando las ideas no te dejan ver la realidad, no son ideas, son mentiras”. No creo que le falte razón. Si nosotros nos sentimos mal cotidianamente y vemos que lo que pensamos no es lo que conseguimos, bueno sería realizar las anteriores preguntas para cerciorarnos de que estamos equivocados, a pesar de que deseáramos lo contrario.

Si quieres lo podemos hacer juntos y buscar una solución que te depare paz, felicidad y calidad de vida. No tienes nada más que ponerte en contacto conmigo por medio de este blog.