Tratamiento de trastorno obsesivo compulsivo

A continuación os voy a mostrar un caso práctico de una persona con trastorno obsesivo compulsivo (TOC) para que os deis cuenta cómo se puede uno recuperar si sigue las normas indicadas.

Primero os indico los problemas que tiene esta paciente y que debido a ellos es diagnosticada con un TOC.

Segundo os pongo un número al lado de la conducta de la paciente y nos indica qué criterio se está cumpliendo de acuerdo con el DSM IV, que es el manual que utilizamos para diagnosticar.

Con todo ello quiero que conozcáis cómo se desarrolla un TOC y la forma más sencilla de salir de él. Sin trabajo no hay salida posible.

 

Caso 1 Laura la obsesiva-comprobadora.

*Los asteriscos indican los aspectos del caso que coinciden en mayor grado con los criterios del DSM IV, pero no implican necesariamente que el caso “cumpla” esos criterios diagnósticos.
Criterios  DSM-IV

Laura acude a consulta porque no comprende por qué  siempre está de mal humor, no encuentra equilibrio entre su trabajo, marido, niños, casa y eso la hace sentirse muy mal. En el trabajo tiene muchos problemas con sus subordinados: no hacen nunca nada bien. Luego  comenzó a hablar de sus preocupaciones más acuciantes como los detalles, las listas, los horarios, sus responsabilidades como madre: cuando lleva a sus niños a dormir está obsesionada con que sus hijos van a dejar de respirar cuando duermen, comprueba  una y otra vez  si respiran, entra varias veces en la habitación a comprobar si respiran hasta que pronuncia una frase repetitiva y con ella recupera un poco el equilibrio y sale definitivamente de la habitación; comprobar que las puertas estén cerradas, repasando una, dos ,tres, cuatro o más veces si están cerradas, principalmente la puerta de la calle, las puertas del coche y si están cerradas la llaves del gas.*

* Preocupación por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización o los horarios, hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad.

Se siente mal cuando se le indica que hay que tirar a la basura todo lo que no sirve o tiene utilidad para la casa: acumula bolsas, no se desprende de la ropa que no utiliza, guarda cosas como las cucharillas  de las papillas de los niños. Todo con la ilusión de no perder  ni un recuerdo.

* Incapacidad para tirar los objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen un valor sentimental

Se queja  de la presión que siente al tener que gastar dinero, llegando a adoptar un estilo avaro en sus gastos tanto de ella como de los demás: siempre piensa que hay que ahorrar por si vienen catástrofes o surgen problemas.*

* adopta un estilo avaro en los gastos para él y para los demás; el dinero se considera algo que hay que acumular con vistas a catástrofes futuras.

En el trabajo tiene muchos problemas, la dedicación exclusiva no tiene límites quedándose hasta más tarde por el afán de dejarlo todo bien organizado, para ello repasa veces y veces todo, para que no falte nada, con el consiguiente abandono de sus actividades de ocio y alejamiento de sus amistades.

* dedicación excesiva al trabajo y la productividad con exclusión de las actividades de ocio y las amistades (no atribuible a necesidades económicas evidentes)

Se siente muy mal, dice, al tener que delegar en los demás parte de su trabajo , siempre piensa que no lo hacen bien y tiene que revisarlo muchas veces para comprobar su ejecución.*

* Es reacio a delegar tareas o trabajo en otros, a no ser que éstos se sometan exactamente a su manera de hacer las cosas

Analizada su operativa laboral se da cuenta de que el perfeccionismo que tiene interfiere mucho en su trabajo, ya que rara vez termina sus tareas debido a que es tanto lo que se exige que es imposible terminarlas correctamente.*

* Perfeccionismo que interfiere con la  finalización de las tareas (p. ej., es incapaz de terminar un proyecto porque no cumple sus propias exigencias, que son demasiado estrictas)

 

Desarrollo

Este problema psicológico suele comenzar en la edad adulta y requiere para tener un diagnóstico claro, que al menos cuatro de los ítems que caracteriza  este problema aparezcan en la persona afectada: en el caso de Laura tiene seis ítems lo que nos indica una penetración enorme  en el problema y nos demuestra que la recuperación será larga y difícil.

Estos problemas obsesivo-compulsivos son cada día más reconocidos en las personas que tienen problemas psicológicos. Buscamos más perfección, nos preocupan más los detalles, los horarios y esto conlleva que cada día revisemos, con mucha exigencia, nuestra vida. Si no somos capaces de ser más flexibles, más comedidos y no dejamos a parte las obsesiones por lo perfecto, seremos personas  que podemos acabar en los brazos de la obsesión-compulsiva.

¿Qué suelen hacer para quitarse el peso de su obsesión? En el caso de Laura comprueba muchas veces que están las cerraduras bien cerradas, comprueba veces y veces que sus niños duermen y respiran y no se siente segura hasta que repite su frase talismán que la libera momentáneamente de la obsesión. Antes de irse a dormir puede repetir hasta diez veces si están cerradas las llaves del gas.

En todo problema psicológico subyace siempre un problema que no ha sido resuelto y que es la causa de nuestra ansiedad. Me cuenta que la relación con su padre es prácticamente nula. Esto le molesta sobre manera pues le gustaría solucionarlo pero por otra parte no quiere: esa indecisión será la causa de todos sus problemas.

Dice que querría solucionar el problema pero hay demasiado como para parar: malos tratos familiares con su madre, a la que adora, abandono de hogar, desatención constante desde pequeños. No puede aceptar que haya sido olvidada y debido a esto no puede restaurar el equilibrio paterno-infantil.

Quizás la tarea no sea fácil pero al final  la terapia hace sus efectos y tras dos meses intensos de terapia cognitivo-conductual pudimos conseguir reducir los niveles obsesivos-compulsivos a unos índices bajos y que consiguieron que su vida no se pareciera en nada con la anterior. Hoy ya comienza a respirar sin opresión. Recuperó a su pareja e hijos, las amistades han retornado  y sus empleados comienzan a vivir una cierta paz que era impensable hacía dos meses.

La terapia consistió en impedir que comprobara nada de lo que temía con unas técnicas cognitivo-conductuales que le llevó a controlar sólo una vez que las puertas estaban cerradas, que sus niños respiran seguros en sus camas; que la cocina está controlada y que no puede exigirse tanta perfección en su trabajo y mucho menos exigirles a los demás tanta o más perfección que se exige a ella.

Ha trabajado mucho, muy duro y sin pausa y ha logrado volver a su vida anterior y olvidar el paréntesis eterno en el que su vida no era vida sino un grave problema.