Una emoción descontrolada vuelve borrosa la realidad igual que las lágrimas vuelven borrosa la visión.

 

Una vez planteado el tremendo problema que nos creamos a través de nuestras distorsiones  y planteado los problemas que con ellos somos capaces de crearnos, vamos a ver en tres nuevos artículos las distorsiones más importantes que suelen presentarse en nuestra vida psicológica y

veremos cómo se originan y así mismo cómo conseguir las herramientas adecuadas para hacerles frente y de esta forma conseguir recuperar el equilibrio perdido

 

1.- FILTRAJE O ABSTRACCIÓN SELECTIVA.

Esta distorsión se caracteriza por ser como una especie de visión túnel, solo se contempla o vemos un aspecto de la situación con la siguiente exclusión del resto.

 

Palabras claves para detectarlas: “es horrible”, “no se puede aguantar más”, “es insoportable”.

Forma adecuada para contrarrestarlas: “es realmente así”, “siempre sucede igual”. Si nos hiciéramos estas preguntas, con seguridad podríamos eliminarlas y recuperar el equilibrio perdido.

 

2.- PENSAMIENTO POLARIZADO: TODO  O NADA.

Esta distorsión valora los acontecimientos de una manera extrema, sin tener nunca en cuenta los aspectos “intermedios”: todo es blanco o negro, buenas o malas, no existen valoraciones intermedias.

 

Palabras claves para detectarlas: “cobarde”, “inútil”, “perfecto”, “excelente”, “nadie me quiere”, “siempre fracaso”, “soy un incompetente”.

Forma adecuada para contrarrestarlas: sería muy interesante preguntarse, “hay grados intermedios entre estos extremos?” “ es cierto que todo ha de estar en un extremo u otro?”  “si pierdo una carrera por qué no voy a poder ganar la siguiente si sigo entrenando y trabajando”?. Hay que alejarse de los extremos y contemplar los intermedios, no siempre se puede ser el mejor.

 

3.- SOBRE GENERALIZACIÓN.

Esta distorsión cognitiva consiste en sacar una conclusión general de un solo hecho particular, sin base alguna. Extraemos juicios de valor a partir de un solo incidente negativo.

 

Palabras claves para detectarlas: todo, nada, nunca, siempre, todos  o ninguno: “siempre suspenderé todo”, “todo lo que hago siempre está mal”, “todos me desprecian”, “nunca podré salir de esta situación”, mi vida es un continuo fracaso”.

Forma adecuada para contrarrestarlas: sería muy racional y equilibrado preguntarse ¿qué pruebas tengo para sacar esta conclusión?, ¿cuántas veces ha ocurrido eso realmente?, ¿hay algo que me demuestre que no todo es así?

 

4.- INTERPRETACIÓN DEL PENSAMIENTO:

Se refiere a la tendencia  a interpretar sin base alguna los sentimientos e intenciones de los demás. Cuando estamos en algún sitio y notamos que nos miran, rápidamente pensamos: están hablando mal de mí y no hay ninguna realidad, solo una interpretación personal, jugar a ser adivino sin tener  una bola de cristal. Anticipamos consecuencias negativas  y esta predisposición hace que acabemos confirmando lo que temíamos, aunque nunca suceda.

 

Palabras claves para detectarlas: “sé que eso es por…”, “eso se debe a”,  “sé que piensan mal de mí”, “sé que me están mintiendo y engañando”

Forma adecuada para contrarrestarlas: sería muy interesante “comprobar qué pruebas tenemos para suponer lo que tememos”, “¿se puede comprobar si lo que suponemos es cierto?”. De esta forma podremos racionalizar y comprobar cómo esta distorsión cognitiva provoca una interpretación errónea e ilógica de la realidad.

 

5.- VISIÓN CATASTRÓFICA:

Consiste en adelantar acontecimientos de forma catastrófica para los intereses personales, en suponer, sin prueba alguna, lo peor para uno mismo. “Y si tengo alguna enfermedad grave”, “y si me vuelvo loco”,  “y si les pasa algo malo a las personas a quienes quiero”.

 

Palabras claves para detectarlas: Hay solo una que es capaz de hacernos palidecer: “Y SI…..” y si sucede algo”, “si sucede esto”, “y si me da un infarto”, “y si no encuentro ayuda y me muero” y así hasta el infinito de Y si, y si.

Forma adecuada para contrarrestarlas: lo más importante sería dejar de adelantar acontecimientos negativos irreales, centrarnos siempre en el presente y valorar las posibilidades de que sucedan estas distorsiones cognitivas que siempre serán “cero”, no existen posibilidades, no tenemos el poder de conseguir que lo que pensamos se haga realidad.

 

Confía en ti, analiza estas distorsiones cognitivas e intenta reducirlas a la mínima expresión y con seguridad tu vida, si lo haces muy bien, terminará por equilibrarse y merecerá la pena vivir en este mundo de una forma más equilibrada y consiguiendo recuperarnos de nuestros problemas.