“Pensar es imaginar”

¿Qué es el pensamiento?

Es bueno conocer lo que significa y luego podremos entender cómo controlarlos: El pensamiento es “La capacidad que tienen las personas de formar ideas y representaciones de la realidad en su mente, relacionando unas con otras”.

¿Qué tipos de pensamientos hay?

En principio hay tres tipos:

1º. Pensamiento positivo real: sobre un acontecimiento real, por ejemplo: un examen, una boda, una cita de trabajo.

2º. Pensamiento negativo real: sobre un acontecimiento negativo real, por ejemplo: un atentado, una enfermedad, un accidente.

3º. Pensamiento negativo irreal: todos los pensamientos que comienzan con Y SI, Y SI. Por ejemplo: y si me despiden….y si me mareo….y si ya no me quiere….y si esto me sale mal…..

Todos los que tenéis ansiedad negativa os encontráis con el problema de no encontrar la llave maestra que os permita impedir que vuestros pensamientos negativos irreales dejen de presionaros.

Seguro que más de una vez has intentado librarte de ellos, bien controlándolos u olvidándolos y te ha resultado del todo imposible.

Desde la psicología cognitiva-conductual, que siempre he practicado, podemos encontrar el camino para controlar estos pensamientos.

A veces intentáis pensar en positivo y con ello estáis seguros de que se eliminarán todos vuestros pensamientos negativos irreales.

Pretendiendo realizar este método es posible que no consigáis el objetivo, sino que podéis convertir este control en un problema obsesivo y si es así tendremos dos problemas.

Cada día tenemos 60.000 pensamientos y pretender que sean todos positivos, es una tarea inhumana, porque entre esta cantidad de pensamientos los hay positivos, negativos, neutros, negativos reales y negativos irreales.

Olvídate de pensar: “tengo que pensar en positivo, eliminar todos mis pensamientos negativos”, con esto lo único que conseguirás es añadir más problemas a tu ansiedad negativa, más complicaciones y exigencias con las que trabajar.

¿Qué podemos hacer?

Podemos intentar mantener una nueva relación con nuestros pensamientos negativos irreales que nos proporcione su control y con ello evitar que nos sigan haciendo daño.

Si consigues cambiar la relación con ellos habrás obtenido el triunfo y el control sobre ellos y así evitar sus efectos devastadores.

Tienes que pensar que los pensamientos negativos  irreales no tienen realidad ni poder alguno, solo el que tú les des.

El pensar que te puede ocurrir una tragedia, que puedes perder el control o que te caigas o te marees, te dé un infarto, etc. Son pensamientos que no son reales ni tienen ningún poder, solo el que nosotros les damos, no olvides que nosotros no tenemos el poder de que se hagan realidad nuestros miedos.

La relación que mantenemos con nuestros pensamientos  positivos o negativos, depende del poder y el significado que les demos, ellos son solo pensamientos y que sin el poder y significado que les demos no serían nada, dejarían de existir.

A veces intentamos conseguir el control absoluto y lo que conseguimos es todo lo contrario; si haces el ejercicio de no pensar en un elefante blanco durante una hora, lo más fácil es que estés pensando en él. Por eso nos damos cuenta que, a veces, cuanto más luchamos contra nuestros pensamientos negativos, más fuertes parecen volverse.

Son esta clase de pensamientos que cuanto menos queremos, más los tenemos. Querer parar los pensamientos es como intentar meter una gran pelota de playa debajo del agua, aunque te esfuerces constantemente por mantenerla debajo, ella acabará saliendo a flote.

Deja de luchar contra tus pensamientos negativos irreales, no reacciones contra ellos porque sin el poder y la realidad que nosotros les damos, ellos no existirían.

Por tanto, no los aceptes cuando vengan a tu mente, no los hagas realidad y verás cómo podrás, al fin, controlar tu ansiedad.

Sin pensamientos negativos irreales no puede existir la ansiedad negativa y sin esta no tendrías síntomas, consigue no aceptar los pensamientos negativos y el camino de tu vida, comenzará de nuevo a ser lo que tenías antes de entrar en la ansiedad negativa.