Tradicionalmente desde la psicología se ha puesto más énfasis en el estudio de las debilidades o aspectos patológicos de la personalidad y conducta humanas y su tratamiento para la consecución del bienestar emocional. Incluso en los modelos más comúnmente aplicados por profesionales de la psicología (enfoque cognitivo-conductual) se intervenía sobre los puntos débiles de los pensamientos, sentimientos, y conductas de los pacientes

A finales de los noventa del pasado siglo, Martin Selligman (psicólogo cognitivo-conductual) toma consciencia de aquel enfoque, y empieza a dedicarse a los tratamientos psicológicos centrado en el estudio de las fortalezas o virtudes humanas como bases para la consecución del bienestar y plenitud personal.

En diferentes países del mundo (especialmente Reino Unido, Estados Unidos y Australia) se han realizado estudios validando y demostrando la eficacia de este nuevo modelo de la psicología y se está desarrollando en diferentes campos tanto en el trabajo con personas, como con grupos y colectivos o comunidades de distinta índole (población general, ejército, empresas, órdenes religiosas, escuelas y universidades….)

La psicología positiva basa su estudio, investigaciones y aplicaciones en comprender los procesos que se encuentran bajo las cualidades y emociones positivas del ser humano.

La psicología positiva explora en cuatro pilares y objetivos de la persona, grupo o comunidad (modelo PERMA-Martin Selligman)

 

  • Emociones positivas: fomentar e incrementar las emociones positivas en el pasado, en el presente y en el futuro.
  • Compromiso: distinguir las fortalezas personales y actuar con ellas en el día a día, con la misión de desarrollar un mayor número de vivencias positivas, y esto genera un flujo de conciencia o competencia para la resolución de problemas y fortaleza para la consecución de los objetivos personales, grupales o comunitarios
  • Relaciones positivas: cultivar las relaciones para fomentar la sensación de interacción y apoyo mutuo que influye directamente en la percepción de bienestar.
  • Sentido: darle sentido a la vida en su día a día y marcarse objetivos que van más allá de uno mismo, fomentar la pertenencia a algo que trasciende de lo personal a lo colectivo.
  • Logro: establecer metas que nos estimulen a conseguirla.

 

Este nuevo modelo de la psicología se va a centrar en las emociones positivas: felicidad, alegría, amor, y en las fortalezas humanas: creatividad, afecto, optimismo, gratitud, sentido del humor, habilidades sociales, curiosidad, apreciación de la belleza… , todas ellas integradas dentro de una vida en común con otras personas.

 

La finalidad de la intervención desde la psicología positiva es conseguir que la persona sea capaz de construir su propia vida en plenitud (felicidad y autorrealización personal) desde la consciencia y utilización de sus fortalezas humanas en todos los ámbitos en los que ésta participa.

A modo de síntesis cabe destacar que el objetivo final de la psicoterapia basada en el enfoque positivo es la consecución de la “eudaimonia”, que es la plenitud de ser, que la persona pueda  ser consciente y disfrutar de todo aquello que le pueda ayudar a sentirse realizado como persona, a participar de la forma lo más autónoma posible en sus decisiones, y sentirse que forma parte de la comunidad en la que se encuentra.

 

Alberto Hernández Díaz

Psicólogo nº col A-01100